El loco del pelo rojo es una película basada en la novela Lust for Life de Irving Stone.Encarnado por un excelente Kirk Douglas, la película va narrando las tribulaciones de Van Gogh desde sus iniciales flirteos con la predicación religiosa en las pobres regiones mineras de Bélgica hasta su contacto con los innovadores pintores impresionistas ubicados en París, pasando por sus primerizos contactos con la pintura en su país natal (en la cual dibujaba a los campesinos realizando la tareas más cotidianas), sus inestables relaciones amorosas y amistosas y el vínculo afectivo más importante que mantuvo en su azarosa existencia, su hermano Theo, familiar que le ayudó durante toda su vida tanto como apoyo emocional como sustento económico para que Vincent pudiera sobrevivir en el lugar donde estuviese, fuse Holanda, Arlés o París.
En tales lugares procuró desarrollar su genio pictórico en contacto con otros artistas (Seurat, Monet, Pisarro o su mejor amigo, Paul Gauguin, intepretado magníficamente por un Anthony Quinn que sería premiado con el Oscar al mejor actor secundario) y bajo la presencia de su mejor influencia: los fenómenos naturales, la luz, el sol, el viento, las estrellas....todo ello expresado con su vigorizante sentido del color y su trazo grueso y ondulante.
El resultado es una película llena de sentimiento y pasión por la pintura que sirve para retratar con magnificencia al desequilibrado e irascible pintor, el pintor más cotizado actualmente en las subastas de arte y que en su desgraciada vida sólo consiguió vender un mísero cuadro.
Dentro del exquísito trato de la película en todos los aspectos, hay que reseñar la siempre moderna y fantástica partitura de Miklos Rozsa, un músico de origen húngaro que emigro a Hollywood para trabajar como compositor de BSO. Además, fue el primer compositor en trabajar exclusivamente para una compañía cinematográfica, la Metro Goldwyn Mayer. En esta ocasión hace un gran trabajo al escribir una partitura muy personal, fácilmente reconocible como suya por la utilización del violín (tan común he importante en su carrera), que le permite enfatizar y dar todavía más pasión a la ya de por si sobresaliente actuación de Kirk Douglas y Anthony Quinn.
Otros créditos
Dirección: Vincente Minnelli y George Cukor (sin figurar)
Color: Metrocolor
Dirección artística: E. Preston Ames, Cedric Gibbons y Hans Peters.
Montaje: Adrienne Fazan
Asistente de dirección: Al Jennings
Sonido: Wesley C. Miller y Van Hallen James.
Director musical: Miklós Rózsa
Decorados: F. Keogh Gleason y Edwin B. Willis.
Diseño de vestuario: Walter Plunkett
Maquillaje: Sydney Guilaroff (peluquería) y William Tuttle (maquillaje).
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